Después que Cuba misma le solicitó a sus aliados en el continente que clamaran por ella en la OEA. Después que resultó aprobada por unanimidad la resolución que derogaba la expulsión de Cuba de la OEA. Después de quedar firmemente establecido que ahora la OEA ha cambiado y no es la misma que expulsó a Cuba de su seno en 1962. El gobierno cubano echa por tierra los esfuerzos realizados por sus aliados (a petición del mismo gobierno cubano) y se niega a entrar en el organismo…
Quizá el gobierno del menor de los Castro esperaba que no aceptaran la moción o quizá sólo estaba ansioso por demostrar su altísima incapacidad de manejar asuntos internacionales. Quizá el menor de los Castro no quiso demostrar diferencias con el pensamiento profundamente antinorteamericano de su hermano mayor.
El echo es que, sin previa consulta con el pueblo, dando una vez más muestra del carácter antidemocrático del sistema cubano, el gobierno habla en nombre del pueblo cubano y se niega rotundamente a entrar en el organismo al más puro estilo soviético creando un telón de acero en pleno siglo XXI.
El pueblo esperaba una sabia decisión, una consulta popular o un plebiscito donde poder demostrar su opinión, pero, como viene cabiendo desde hace más de 50 años el gobierno se toma el derecho de hablar unilateralmente en nombre del pueblo.
¿Y después hablamos de democracia?
Lo que se esconde detrás de esta decisión del gobierno cubano es una cláusula de conformación de la OEA en la cual se establece que los países, para entrar en ella, deben tener un sistema democrático de gobierno con un sistema político multipartidista y elecciones libres y directas regularmente. En Cuba cumplimos sólo con el acápite de las elecciones regulares. Pero ni son directas, ni tenemos un sistema multipartidista. ¿Y por qué? Por miedo del gobierno a perder el poder. No es normal que un país con un índice de natalidad normal y uno de los de menor índice de mortalidad infantil a nivel mundial tenga una pirámide de población invertida mostrando un acelerado envejecimiento de la población… sin tapujos, ¿por qué sucede? Porque la mayoría de la población joven de la isla huye del proceso. La isla se queda sin jóvenes. Y los gobernantes, que saben esto, tratan infructuosamente de ocultar estos datos enmascarándolos con otras causas.
El echo es que para Cuba volver a entrar en la OEA necesitaría cambiar el sistema. Y los gobernantes cubanos no quieren perder el poder. Mucho menos el menor de los Castro, después de 49 años esperando por su momento ahora le ha llegado.
En Cuba Raúl crea a pasos agigantados una militarocracia, término totalmente contrario a la OEA. Muchas cosas habrán de cambiar en Cuba para que pueda entrar en la OEA, para empezar debemos tener un nuevo gobierno al margen de los Castro.
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